Raw Food

La cocina cruda, conocida como cocina viva, cocina viviente, cocina del sol, entre otros, existe desde nuestros ancestros. El gran Filósofo Pitágoras exigía a todos sus estudiantes una dieta vegan cruda para ser discípulo en su escuela y de esta escuela nace Hipócrates quien establece: ¨la comida es tu salud, tu salud es tu comida¨.

Caracterizada por su alto nivel nutricional, su fácil digestión y absorción, la cocina cruda se apoya en una dieta comprendida de alimentos cultivados orgánicamente, salvajes, sostenibles. De la misma forma en la repostería y chocolatería se trabaja con ingredientes completamente crudos, aquellos que no han tenido ningún tipo de procesamiento.

El término crudo lo establece la temperatura de 115 grados, (nunca mayor de 155). Al cocinar platos a esta temperatura los nutrientes y enzimas de cada uno de los ingredientes se mantienen vivos en su condición cruda, es decir, no hay un deterioro del alimento, ni físico ni nutricional.

Esta cocina es relativamente fácil de hacer ya que se utilizan equipos y técnicas que se encuentran en la mayoría de las cocinas, tales como: licuadora, procesador de alimentos, horno a 155 grados máximo, vapor o baño de maria. En mi caso, utilizo un deshidratador que me permite tener una temperatura constante de 115 grados.

Sus componentes principales son:
Ingredientes: Deben ser impecables y orgánicos en su posibilidad, para mantener vivos sus nutrientes es imprescindible utilizar lo más fresco de acuerdo a la temporada.
Técnicas: Se busca siempre innovar a través de la búsqueda de nuevas formas de crear una versión ‘Raw’ o ‘Cruda’ para cada plato que existe en la cocina tradicional.
Creatividad: Al utilizar ingredientes de calidad y conocer los métodos de cocina cualquier chef o cocinero aficionado podría hacer volar su imaginación y elaborar un plato colorido, creativo y divertido.

La cocina cruda toma auge en los años 60 donde el chef Juliano establece el primer restaurante vegan crudo en California y actualmente está liderada por la escuela ‘PlantLab Culinary’, la cual fue mi templo de enseñanza y reforzó mis conocimientos en el área para lograr construir platos innovadores, deliciosos, creativos y completamente nutritivos.